Mobiliario ignífugo para hoteles: Martindale, ignifugación y Euroclases. Qué pedir de verdad

Martindale, ignifugación y Euroclases aparecen constantemente en las fichas técnicas de mobiliario contract, pero no miden lo mismo. Explicamos qué significa cada dato, qué documentación debes pedir y cómo evitar errores al especificar mobiliario para hoteles.

En contract hay tres frases que aparecen constantemente en fichas técnicas y reuniones de proyecto:

  • “Este tejido tiene 100.000 Martindale.”
  • “Este sofá es ignífugo.”
  • “Este material es B-s1,d0.”

Las tres pueden ser ciertas y, sin embargo, estar hablando de cosas completamente diferentes.

Martindale mide abrasión. UNE-EN 1021 evalúa la facilidad con la que determinadas combinaciones de materiales de un asiento tapizado pueden inflamarse frente a unas fuentes de ignición concretas. Y las Euroclases clasifican la reacción al fuego de productos de construcción y elementos para la edificación.

Mezclarlas es uno de los errores más habituales cuando se especifica mobiliario para hoteles, restauración y espacios contract.

Y hay otro todavía más básico: pedir al fabricante que el producto “sea ignífugo”.

En un proyecto profesional esa frase, por sí sola, no especifica prácticamente nada.

Lo que hay que preguntar es otra cosa:

¿Qué producto se ha ensayado, según qué norma, con qué combinación de materiales, cuál ha sido el resultado y puedes entregarme el informe que lo acredita?

Ahí empieza una especificación seria.

Prueba de abrasión en tejido beige

Martindale, inflamabilidad y Euroclases: tres datos que no significan lo mismo.


Conviene separar conceptos desde el principio.

Concepto
Qué evalúa
Referencia habitual
Qué nos dice

Martindale

Resistencia del tejido a la abrasión

ISO 12947

Cómo soporta el tejido el roce repetido

Inflamabilidad de asiento tapizado

Comportamiento ante determinadas fuentes de ignición

UNE-EN 1021-1 / 1021-2

Si la combinación de tapizado y relleno supera el ensayo correspondiente

Euroclase

Reacción al fuego de productos de construcción

UNE-EN 13501-1

Contribución al fuego, humo y partículas inflamadas dentro de su ámbito de aplicación

Tres ensayos, tres claves del tejido

La familia ISO 12947 define el ensayo Martindale para determinar la resistencia a la abrasión de tejidos. La parte 2 establece el procedimiento para determinar la rotura o deterioro de la probeta durante el ensayo. Es, por tanto, una prueba de durabilidad frente al roce, no de comportamiento frente al fuego.

Parece evidente. En proyecto no siempre lo es.


Qué significa realmente que un tejido tenga 50.000 o 100.000 Martindale

El Martindale es una herramienta muy útil porque reproduce de manera controlada un proceso de abrasión sobre el tejido y permite comparar materiales.

Pero tiene un problema: su cifra es tan fácil de entender que a veces se convierte en el único dato que se mira.

Un tejido de 100.000 ciclos no es automáticamente “el doble de bueno” que uno de 50.000.

Y mucho menos significa que un sillón tapizado con él vaya a durar el doble.

El desgaste real de una pieza depende también de la construcción del tejido, las costuras, el soporte, la espuma, la geometría del asiento, la exposición a la luz, la limpieza, los productos químicos utilizados por housekeeping y, por supuesto, de cómo se utilice.

Un sofá no es solo el tejido

¿Cuánto Martindale necesita un hotel?

No existe una cifra universal establecida por la norma ISO que convierta automáticamente un tejido en “apto para hotel”.

La norma define cómo se ensaya. El proyecto debe decidir qué prestación necesita.

Por eso, en lugar de comprar únicamente por una cifra redonda, nosotros miraríamos primero la zona:

Habitación. El uso es frecuente, pero normalmente menos agresivo que en recepción o restauración. La facilidad de limpieza y la reposición pueden pesar tanto como una cifra extrema de abrasión.

Lobby y recepción. Rotación continua, maletas, ropa de calle y prácticamente ninguna jornada de descanso para el mobiliario. Aquí la resistencia a la abrasión gana importancia.

Restaurante y bar. Además del roce entran líquidos, grasas, desplazamiento continuo de las sillas y protocolos de limpieza más agresivos.

Salones y zonas de eventos. Mucha utilización concentrada en periodos concretos, movimientos y cambios de configuración.

La pregunta profesional no es “¿cuánto Martindale tiene?”.

Es:

“¿El resultado Martindale y el resto de prestaciones del tejido son adecuados para el uso concreto que va a tener esta pieza?”



Martindale no significa ignífugo

Este punto merece una línea propia:

Un tejido puede superar 100.000 ciclos Martindale y tener un comportamiento frente al fuego completamente inadecuado para el proyecto.

No existe relación directa entre ambas prestaciones.

La resistencia al desgaste y la respuesta frente a una fuente de ignición son características distintas y se ensayan mediante procedimientos diferentes.

Por eso, cuando una ficha comercial responde a una petición de comportamiento frente al fuego enseñándonos únicamente el Martindale, todavía no hemos recibido la información que necesitamos.


 

“Ignífugo” tampoco es una especificación técnica suficiente

En lenguaje comercial utilizamos continuamente palabras como ignífugo, fire retardant, flame retardant o fire resistant.

Son útiles para entendernos.

En un pliego necesitan apellido.

Porque podemos estar hablando de un tejido, una espuma, una barrera intermedia, un panel, una cortina o una combinación completa de materiales.

Y tampoco conviene confundir reacción al fuego con resistencia al fuego.

La resistencia al fuego se utiliza, en términos del CTE, para describir la capacidad de determinados elementos constructivos de mantener durante un tiempo sus funciones portantes, de integridad o aislamiento.

En mobiliario tapizado normalmente nos interesa otra cuestión: su inflamabilidad frente a determinadas fuentes de ignición.

Precisar el término evita muchos certificados que “parecen” responder a la pregunta pero en realidad acreditan otra cosa.



UNE-EN 1021: qué se está ensayando realmente

Para mobiliario tapizado aparecen constantemente dos referencias:

UNE-EN 1021-1

Evalúa la inflamabilidad de una combinación de materiales utilizados en mobiliario tapizado utilizando como fuente de ignición un cigarrillo en combustión.

UNE-EN 1021-2

Utiliza una pequeña llama equivalente a una cerilla.

Las versiones UNE vigentes son UNE-EN 1021-1:2015 y UNE-EN 1021-2:2015, equivalentes a las EN 1021-1:2014 y EN 1021-2:2014.

Aquí aparece uno de los matices más importantes de todo el artículo.

Las propias descripciones técnicas de EN 1021 indican que el ensayo evalúa combinaciones de materiales, por ejemplo revestimiento y relleno utilizados en el asiento. No convierte automáticamente cualquier pieza fabricada con uno de esos componentes en un producto universalmente certificado.

Por eso hay que mirar qué se ensayó realmente.

Un certificado correspondiente únicamente a una referencia de tejido no responde necesariamente a lo mismo que un ensayo realizado sobre esa tela combinada con la espuma y construcción prevista.

La pregunta correcta al proveedor

En lugar de:

“¿Este sofá es ignífugo?”

preferimos:

“¿Puedes enviarme el informe de ensayo UNE-EN 1021 correspondiente a la combinación de tapizado y relleno que vamos a utilizar?”

La conversación cambia inmediatamente.


¿UNE-EN 1021 es obligatoria para todos los muebles de un hotel?

No de forma automática.

Y este es probablemente el punto donde más simplificaciones se encuentran online.

El Código Técnico de la Edificación clasifica los hoteles dentro del Uso Residencial Público. El DB-SI contiene requisitos de reacción al fuego para elementos constructivos y revestimientos y, específicamente para establecimientos de Pública Concurrencia, establece condiciones para determinados elementos decorativos y de mobiliario, entre ellos las butacas y asientos fijos tapizados que formen parte del proyecto.

Eso significa que no podemos convertir esa referencia en una frase del tipo:

“En España todos los sofás y sillones de un hotel están obligados por el CTE a cumplir UNE-EN 1021.”

Sería demasiado simplista.

En un proyecto hotelero pueden intervenir, además, el propio proyecto de actividad, la configuración y uso de cada zona, requisitos autonómicos o locales, el pliego técnico, la propiedad, una cadena hotelera, la aseguradora o estándares internacionales del operador.

La consecuencia práctica no es pedir menos documentación.

Es exactamente la contraria:

hay que determinar primero qué exige ese proyecto concreto y después pedir el ensayo correspondiente.


Euroclases: A1, A2, B, C… no son una escala para sofás

Otra confusión frecuente aparece con denominaciones como:

  • B-s1,d0
  • C-s2,d0
  • A2-s1,d0

Son clasificaciones muy importantes. Pero tienen un ámbito concreto.

La UNE-EN 13501-1:2019 es la norma vigente de clasificación del comportamiento frente al fuego de productos de construcción y elementos para la edificación a partir de datos obtenidos en ensayos de reacción al fuego.

Para productos distintos de pavimentos, de forma simplificada:

Elemento de la clasificación           
       
Significado
A1 / A2 / B / C / D / E / F

Grado de contribución al desarrollo del fuego según los ensayos y criterios aplicables
s1 / s2 / s3

Producción de humo
d0 / d1 / d2Formación de gotas o partículas inflamadas

 

Las clases y clasificaciones adicionales forman parte del sistema europeo de reacción al fuego para productos de construcción.

Entonces, ¿un sofá puede ser B-s1,d0?

Esa frase exige preguntar inmediatamente:

¿Qué elemento tiene esa clasificación y bajo qué condición de uso?

Puede tratarse de un revestimiento, un panel o determinado material considerado como producto de construcción dentro de su campo de aplicación.

No debemos trasladar automáticamente esa Euroclase a un asiento tapizado completo.

Un sofá no “se convierte” en B-s1,d0 porque uno de sus materiales tenga esa clasificación.


Tejido inherentemente resistente al fuego o tratamiento posterior

Otra cuestión habitual en hospitality es cómo consigue el material su comportamiento frente al fuego.

Hay textiles cuya composición permite alcanzar determinadas prestaciones sin depender de un tratamiento superficial posterior y otros que incorporan tratamientos retardantes.

No hay que decidir únicamente por la etiqueta “inherente” o “tratado”.

Hay que conocer el sistema.

En un tejido tratado preguntaría siempre:

  • qué tratamiento se ha utilizado;
  • qué ensayo acredita el resultado;
  • qué referencia exacta ha sido ensayada;
  • qué instrucciones de limpieza deben respetarse;
  • si el fabricante establece límites de lavado o mantenimiento;
  • y si la prestación necesita algún tipo de renovación o tratamiento posterior.

En un tejido inherentemente resistente tampoco basta con la composición: la prestación que exige el proyecto sigue teniendo que demostrarse mediante el ensayo correspondiente.

La química del material no sustituye al informe.


Y entonces aparece Crib 5

En proyectos internacionales es frecuente recibir pliegos donde aparece Crib 5.

No es una Euroclase y tampoco es otro nombre para UNE-EN 1021.

BS 5852 contempla métodos de ensayo de inflamabilidad de asientos tapizados utilizando diferentes fuentes de ignición, entre ellas fuentes de llama y crib de madera. BS 7176 establece, a su vez, requisitos para mobiliario tapizado destinado a uso no doméstico en función del nivel de riesgo considerado.

Por eso determinadas cadenas hoteleras u operadores internacionales pueden solicitar prestaciones superiores o diferentes de las habituales en un proyecto nacional.

Regla sencilla:

EN 1021, Crib 5 y una Euroclase no son tres maneras distintas de decir “ignífugo”.

Son referencias diferentes que responden a preguntas diferentes.

Si el pliego dice Crib 5, hay que entregar Crib 5.

No algo “parecido”.


No necesitas más certificados. Necesitas los certificados correctos.

No necesitas más certificados. Necesitas los certificados correctos.

Qué documentación pedir de verdad antes de aprobar un mobiliario

Aquí es donde toda la teoría se convierte en trabajo de proyecto.

Antes de aprobar un tejido, sillón, sofá o cabecero para hospitality, pediríamos como mínimo:

1. La norma exacta

No “normativa europea”.

UNE-EN 1021-1:2015, por ejemplo.

2. El resultado del ensayo

No basta con que aparezca el nombre de la norma en una ficha comercial.

Hay que saber qué resultado obtuvo.

3. Identificación de la muestra

Referencia de tejido, composición y materiales utilizados.

4. Combinación ensayada

Especialmente importante en tapizados: tejido, relleno y configuración utilizada durante el ensayo.

5. Laboratorio

El informe debe identificar claramente quién realizó el ensayo.

Cuando el proyecto lo requiera, interesa además comprobar que el laboratorio está acreditado para ese tipo de ensayo. En España, ENAC acredita la competencia técnica de laboratorios conforme a UNE-EN ISO/IEC 17025.

6. Fecha e identificación del informe

Número de documento, fecha y versión.

Nada de capturas de catálogo sin trazabilidad.

7. Campo de aplicación

Muy importante en clasificaciones de productos de construcción: comprobar para qué material, montaje, soporte y condiciones resulta aplicable el resultado.

8. Limpieza y mantenimiento

Especialmente si existe un tratamiento retardante.

Porque certificar una muestra y después someter el producto durante años a un mantenimiento incompatible con esa solución no es una buena estrategia.


El error del PDF que pasa de proyecto en proyecto

Hay una situación bastante habitual.

Un proveedor envía un certificado.

El documento es auténtico.

La norma es correcta.

El laboratorio existe.

Y aun así puede no servir.

¿Por qué?

Porque el informe corresponde a otro tejido, otra espuma, otra construcción, otra referencia o una configuración distinta de la que finalmente se está comprando.

En contract, tener un certificado y tener el certificado correcto son dos cosas distintas.

La trazabilidad es parte de la especificación.


Checklist Aremu: antes de aprobar una pieza para hospitality

checklist aremu


Qué comprobar

Qué pedir

Uso previsto

Habitación, lobby, restaurante, sala de eventos…

Abrasión

Resultado Martindale según método aplicable

Inflamabilidad

Norma requerida por proyecto: EN 1021, BS 5852, etc.

Producto ensayado  

Referencia y composición exactas

Tapizado

Combinación cubierta + relleno ensayada

Euroclase

Solo cuando corresponda al producto y aplicación

Laboratorio

Informe identificable y acreditación cuando proceda

Mantenimiento

Condiciones compatibles con la prestación declarada

Pliego

Confirmar que la documentación responde exactamente a lo solicitado

Trazabilidad

Conservar informes asociados a las referencias finalmente instaladas

Cinco frases que deberían hacernos preguntar un poco más

“Es tejido contract”

Contract no es una certificación.

Pregunta qué prestaciones puede documentar.

“Tiene 100.000 Martindale”

Perfecto.

Eso nos habla de abrasión. Ahora falta conocer todo lo demás.

“Es ignífugo”

¿Según qué ensayo?

“Tiene certificado europeo”

¿Qué norma, qué laboratorio y qué producto se ensayó?

“Es B-s1,d0”

¿B-s1,d0 de qué producto y para qué aplicación?

Cinco preguntas sencillas pueden evitar muchos problemas cuando llegue la revisión documental del proyecto.


En contract no gana el producto que más certificados tiene

Gana el que tiene los certificados que necesita el proyecto.

Un hotel no necesita una carpeta de PDFs por acumular documentación.

Necesita que cada prestación relevante tenga una correspondencia clara entre:

requisito → producto → ensayo → resultado → referencia suministrada.

Eso es prescribir.

Lo demás es coleccionar fichas técnicas.

Y probablemente sea también la mejor manera de entender qué significa realmente mobiliario contract: no una estética, no una etiqueta comercial y no simplemente fabricar un sofá un poco más resistente.

Es diseñar, fabricar y documentar un producto para un uso profesional concreto.


¿Estás especificando mobiliario para un hotel o un proyecto contract?

En Aremu trabajamos con arquitectos, interioristas, distribuidores, hoteleros y responsables de compras ayudándoles a seleccionar soluciones de mobiliario que tengan sentido desde el diseño, pero también desde el uso, el mantenimiento y la documentación técnica.

Si tienes un proyecto entre manos, podemos revisar necesidades, acabados, tejidos y requisitos técnicos con los fabricantes antes de cerrar la especificación.

Habla con Óscar Amorós.

Cuéntanos qué estás proyectando y qué exige el pliego.

Te ayudamos a separar lo que necesitas de verdad de lo que solo queda bien escrito en un catálogo.


Preguntas frecuentes

¿Qué significa Martindale en un tejido para hotel?

Martindale es un método de ensayo utilizado para evaluar la resistencia a la abrasión de un tejido. El resultado expresa su comportamiento frente al roce repetido bajo unas condiciones de laboratorio. No mide inflamabilidad ni garantiza por sí solo que un tejido sea adecuado para cualquier aplicación contract.

¿Cuántos ciclos Martindale debe tener un tejido contract?

No existe una cifra universal que convierta automáticamente un tejido en “contract”. La exigencia debe establecerse en función de la intensidad de uso, ubicación, mantenimiento y requisitos del proyecto. En zonas de alto tránsito suele especificarse una resistencia superior a la necesaria para usos ocasionales, pero el Martindale debe analizarse junto con el resto de prestaciones.

¿Martindale mide si un tejido es ignífugo?

No. Martindale mide resistencia a la abrasión. El comportamiento frente a determinadas fuentes de ignición se evalúa mediante otros ensayos, como UNE-EN 1021 para combinaciones de materiales utilizadas en asientos tapizados.

¿Qué diferencia hay entre UNE-EN 1021-1 y UNE-EN 1021-2?

UNE-EN 1021-1 utiliza como fuente de ignición un cigarrillo en combustión. UNE-EN 1021-2 utiliza una pequeña llama equivalente a una cerilla.

¿Qué significa B-s1,d0?

Es una clasificación europea de reacción al fuego correspondiente a productos de construcción dentro del ámbito de UNE-EN 13501-1. La letra principal corresponde al comportamiento de reacción al fuego y las clasificaciones complementarias hacen referencia a producción de humo y gotas o partículas inflamadas. No debe trasladarse automáticamente esa clasificación a un mueble completo.

¿Un hotel está obligado a utilizar todos sus muebles con UNE-EN 1021?

No puede afirmarse de forma general para todo el mobiliario de cualquier hotel. El CTE considera los hoteles Uso Residencial Público y los requisitos aplicables dependen del producto, la zona, el proyecto y otras posibles exigencias de propiedad, pliego, operador o normativa aplicable. Por eso debe revisarse cada proyecto de forma específica.

¿Qué es Crib 5?

Es una referencia habitual en ensayos británicos de inflamabilidad de mobiliario tapizado relacionados con BS 5852 y especificaciones de uso no doméstico como BS 7176. Puede ser solicitada por cadenas hoteleras y proyectos internacionales y no debe confundirse con UNE-EN 1021 ni con las Euroclases.

¿Es suficiente con pedir un “certificado ignífugo”?

No. Conviene solicitar la norma ensayada, el informe, el resultado, el laboratorio, la referencia de producto y la composición o combinación de materiales sobre la que se realizó el ensayo.


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